Cuantas noches pase mirando por mi ventana, contemplando la
luna, con una copa de vino en la mano y un cigarro en la otra, viendo como el
humo de este salía por la ventana, igual que se esfuma el amor.
Cuantas veces me pregunte el porqué de tantas cosas que en
definitiva no tenían respuesta, cuantas veces mire a esa luna pidiéndole que me
iluminara como si fuese el sol, y me dijese que estaba pasando.
Cuantas noches pase sin poder dormir, pensando en aquellos
momentos felices y donde estaba la puerta al pasado para regresar a ellos.
Cuantas noches me he preguntado porque cambio nuestra
historia, si el error era mío o tuyo.
Cuantos amaneceres vi, recordando aquellos que vivimos
juntos en los que tú me decías que me querías, me sonreías y me dabas un tierno
beso en la mejilla.
Hoy paso la noche con mi copa de vino en la mano, mi cigarro
en la otra, viendo como el humo se marcha por mi ventana y llega el amanecer,
continuo sin tener respuesta, pero ya no la busco, he aprendido que el amor es
simplemente amor, y que al igual que y el humo del cigarro se puede escapar por
la ventana, pero siempre regresara un nuevo amor que será un nuevo amanecer.
