Recuerdo como si fuese ayer la primera vez que te vi, me basto
un cruce de miradas para enamorarme de ti, recuerdo tus gentos, tu sonrisa y
esos ojos preciosos inocentes que me miraron tan solo una decima de segundo.
Mi corazón estaba parado hasta ese momento, y basto una decima
de segundo para que volviese a latir.
Cada día late y late más fuerte, sin saber lo que me pasa, o
si, lo sé, y sé que no puede ser, que es imposible.
Cierro los ojos y te veo, puedo sentirte, puedo notar como
pones tu mano sobre mi hombro y como me dices que todo pasa. Tienes razón, todo
pasa, pero yo no quiero que pase.
Durante mucho tiempo mi corazón ha estado parado, frio como
un tempano de hielo, y ahora late con fuerza, en ocasiones es de dolor, pero
eso es mejor que no sentir nada.
Por primera vez en mucho tiempo he recordado lo que es el
amor, la ilusión, esas cosquillas en la tripa cuando sabes q veras a esa
persona que quieres, y ese vacío que se te queda cuando se marcha, esa sonrisa
tonta que se te pone cuando te mira y te dice “¿que?” y tu respondes con una
sonrisa “Nada”.
Cuando estas con esa persona eres capaz de dar el mundo
entero, y subir a lo más alto, te da igual estar rodeado de gente por todas
partes, porque solo ves a esa persona y quieres que por encima de todo sea
feliz.
Pero cuando se va, regresas a la realidad, y es cuando bajas
de esa nube momentánea, y regresas a la realidad y sabes que nunca podrás estar
con esa persona, que no serás tu quien haga feliz a esa persona, será otra
persona.
Sera otra persona con quien se levante todas las mañanas y
le lleve el desayuno a la cama, será otra persona quien le diga los “Te quiero”
será a otra persona a quien le dedique las caricias y los besos, será a otra
persona.
Pero a pesar de todo eso, eres feliz, porque ves a esa
persona feliz, y porque a ti te late otra vez el corazón a pesar de que sea en
2.

